Ácido úrico en la orina

   17/10/2013    Comentarios desactivados en Ácido úrico en la orina






Ácido úrico es el nombre de un químico que es creado por el cuerpo cuando descompone sustancias llamadas purinas. Dichas purinas son una parte de sustancias que son normales en el cuerpo, asi como lo es por ejemplo el ADN, y están en algunas bebidas y alimentos, como lo son las arvejas, cerveza, vino e hígado, entre otros. Una parte del ácido úrico se disuelve en la sangre y luego va hasta los riñones, en la cual se elimina por medio de la orina. En el caso en que ud. produzca ácido úrico en una cantidad mayor a la que necesita, es de esta manera que puede enfermarse, denominándose a un alto nivel de ácido úrico como: hiperuricemia.

Ácido úrico en la orina

Para saber si ud. tiene mucha cantidad de ácido úrico se realiza un examen, en el cual el médico incluso antes de realizarlo puede pedirle que suspenda algún medicamento que sabe que puede alterar los resultados.En cuanto al examen es muy simple, consta de una micción normal y no genera molestia alguna.

Existen algunos fármacos que pueden llegar a interferir con el resultado de un examen de ácido úrico, los cuales a modo de ejemplo son:

  • Alopurinol
  • Febuxostat
  • Probenecida
  • Salicilatos (incluyendo ácido acetilsalicílico)
  • Alcohol
  • Antiinflamatorios no esteroides, por ejemplo: ibuprofeno
  • Diuréticos tiazídicos
  • Y otros medicamentos que esta lista no engloba.

Este examen es importante, ya que se puede diagnosticar mediante el si ud. presenta cálculos renales, y para vigilar a personas con gota, siendo muy común que muchos de estos pacientes tengan cálculos renales a causa de ácido úrico.

En caso de que el examen de resultados no favorables, pueden deberse a:

  • Dieta rica en purinas
  • Síndrome de Fanconi
  • Gota
  • Cánceres que se han diseminado (metastásicos)
  • Trastornos que afectan la médula ósea
  • Rabdomiólisis
  • Síndrome de Lesch-Nyhan

Los niveles bajos de ácido úrico en la orina pueden ser por:

  • Glomerulonefritis crónica
  • Consumo crónico de alcohol durante un tiempo prolongado
  • Intoxicación con plomo